Detrás de cada guía sobre cómo pasar un dormitorio del invierno a la primavera hay un equipo pequeño que prueba el orden de los pasos en casas reales. No trabajamos con dormitorios de exposición: probamos con camas de 90, armarios estrechos y pisos donde la ropa de temporada compite por el mismo hueco.
Marta Elizalde
Coordinación de cambios estacionales
Lleva doce años reorganizando dormitorios en pisos de alquiler. Su regla es sencilla: primero las fundas del cabecero, al final la manta de los pies. Sostiene que trabajar de arriba hacia abajo evita el montón de ropa por el suelo que aparece cuando se empieza por la colcha.
Iván Requena
Conservación entre temporadas
Se encarga de cómo se guarda lo que sale de la cama en primavera. Insiste en bolsas transpirables y en dejar orear las piezas dobladas unas horas antes de cerrarlas. Ha visto demasiadas sábanas de invierno con olor a armario por guardarlas aún tibias del secado.
Nuria Bastida
Selección de piezas ligeras
Elige qué se queda a la vista en la estación cálida. Prefiere lino claro y tonos arena o verde suave para que la luz de la mañana pase sin recargar la habitación. Cuando el dormitorio es pequeño, recomienda reservar solo dos juegos por estación y sacar el resto del armario de uso diario.
Las tres revisan cada temporada lo que funciona y lo que no. Si un paso se atasca en la práctica, se cambia la guía antes que forzar la costumbre. Conocer el resto del equipo